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Desarticulan organización criminal dedicada al hurto agravado de autopartes en Lima y Callao

La Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio Público detuvieron esta madrugada a 8 presuntos integrantes de la organización criminal Los Chukis de Santa Rosa, dedicados al hurto agravado de autopartes de vehículos, para luego venderlas en la zona norte de Lima y en el Callao.

De acuerdo con las investigaciones policiales, la organización criminal se conformó en el año 2016 con el objetivo de beneficiarse ilegalmente del robo y venta de autopartes, que obtenían bajo la modalidad del raqueteo.

“Esta organización estaba integrada por ocho personas. Todos han sido capturados, incluyendo a un requistoriado. Lo incautado hasta el momento está valorizado en un millón de soles”, remarcó el ministro del Interior, Mauro Medina Guimaraes.

El titular del Interior indicó que los vehículos robados por estos delincuentes eran desmantelados y llevados a inmuebles que ya han sido intervenidos. “Eran almacenes de autopartes robadas que aún están siendo inventariadas”, apuntó.

Los Chukis de Santa Rosa, banda a la que también se le atribuyen los delitos contra la tranquilidad pública, receptación agravada y tenencia ilegal de armas, operaba en el Callao y en los distritos limeños de Independencia, Los Olivos, Comas, Carabayllo y Puente Piedra.

Organización estructurada

La organización criminal estaría dirigida por Cristopher Javier Huamán Cantaro, más conocido en el mundo del hampa como Christopher, Criss o Huevo.

Según la PNP, Los Chukis de Santa Rosa contaban con una estructura criminal jerarquizada y divida en desmanteladores, conductores, apoyo logístico y receptadores.

Uno de los sujetos más temibles de sus filas sería Jhasis Josué Matos Condori, alias Chato o Chancho, un avezado delincuente que registra nueve denuncias por hurto agravado, microcomercialización de droga, tenencia ilegal de armas, daños materiales y robo. Este sujeto, junto a Raúl Lupuche Acevedo, alias Raulito, estaría sindicado como el desmantelador de los automóviles.

Esta organización criminal tenía presuntamente entre sus filas a dos sujetos encargados del apoyo logístico para ejecutar sus fechorías. Entre ellos se encontrarían Alan Regalado Céspedes, alias Peluso o Pelucho; y Abel Paredes Huby, alias Chorin.

Los Chukis de Santa Rosa se apoderaban de piezas automotrices ajenas y las vendían en el mercado negro. Para ello cotaban con cuatro receptadores: Aldo Ventosilla Gutiérrez, alias Chato Aldo; Richard Mateo Ruesta, alias Culón; Vladimir Gadea Mendoza, alias Viejo Vladi; y Jhon Robert Castañeda Alarcón, alias Tatán.

Modus Operandi

Los Chukis de Santa Rosa tenían un modus operandi definido para cometer sus actos ilícitos: primero identificaban los vehículos de fácil sustracción o que se encontraban estacionados en lugares desolados para proceder a robarlos y desmantelarlos.

Luego, las herramientas para cometer sus fechorías eran recogidas de la casa de uno de los presuntos encargados de logística.

Al ubicar el vehículo, violentaban la chapa de seguridad para la sustracción de las autopartes. Entre lo robado figuraban timones, flujos, inyectores, bobinas, computadoras, faros, entre otros.

Seguidamente, trasladan las autopartes del vehículo hurtado al domicilio de un sujeto sindicado como alias Tatán. En dicho lugar, se comunicaban con los presuntos receptadores alias Chato Aldo, alias Culón o alias Viejo Vladi para pactar el pago.

Posteriormente, estos tres sujetos se dirigían a sus puestos de venta en el centro comercial Virgen del Carmen, conocido como el mercado negro La 50, en el distrito de Independencia. En sus tiendas ponían a la venta lo robado.

Finalmente, las ganancias de las autopartes hurtadas eran entregadas en alrededores de los domicilios de los presuntos receptadores, donde los conductores o desmanteladores recogían el dinero.

Esta organización robaba y desmantelaba unos tres automóviles por día, para poner las respectivas autopartes a la venta en el mercado negro.

Al frente del megaoperativo 46°, denominado Embrague 2018, estuvo la División de Investigaciones de Alta Complejidad (Diviac). En las intervenciones participaron 301 efectivos, con el apoyo de 21 fiscales especializados en crimen organizado. Las fuerzas del orden allanaron 18 inmuebles. (NP 1453-2018).

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